La perfección, una obsesión que nos persigue; intocable, siempre un paso más allá de todas nuestras tentativas. Lo intentaré. Una y otra vez. Y cuando la persona de al lado es más perfecta que yo, llega la competición. La fuerza que nos lleva a vencer al resto, a querer ser el más perfecto, el mejor. Pero siempre habrá alguien más correcto, más completo, más insuperable, y esto nos volverá locos.








