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"Tempus fugit"

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  • "Tempus fugit"
    Alberto Rodriglvarez

Partir, recolocarse, crecer, añorar, creer. Palpitar. Golpear. Pasado, futuro, ahora. Invierno, primavera. Amar, olvidar. Buscar, desear. Ayer, noche, día, mañana, ahora… nada. Ansiedad, prisa, avanzar. Pausa, presente, fugacidad. Hablar, correr. Dolor, ira. Dolor. Emoción, asombro, espanto, cambio, ilusión. Evolución. Ir, llegar. Belleza, amor, risas. Cenizas. Nada.

En Tempus fugit el paso del tiempo y su fugacidad sirven de base para esta nueva obra que se suma a la quincena de espectáculos que LaMov ha estrenado a lo largo de su trayectoria. En Tempus fugit los movimientos de los bailarines son explosivos, dinámicos, a ratos extremos e infinitos. La obra es un viaje frenético, apasionante y hasta doloroso, representa el paso de la vida y lo que dejamos en ella a nuestro paso. Tempus fugit es belleza, es amor, es dolor, es risa, es ceniza…

 

Ficha artística

  • Dirección y coreografía: Víctor Jiménez
  • Bailarines: Mattia Furlan, Elena Gil, Paula Rodríguez, David Serrano, Alain Rivero, Imanol López, Jimena Martínez, Paula Aragón
  • Diseño de iluminación: Luis Perdiguero (A.A.I.-DiiVANT)
  • Ayudante de iluminación: Juanjo H. Trigueros (DiiVANT)
  • Diseño de escenografía: Vanesa Hernández (DiiVANT)
  • Construcción de escenografía: Juan Antonio Belando (Irónico Metal)
  • Técnicos: Óscar Úbeda, Eduardo Mora
  • Diseño de vestuario: Arturo Guillén
  • Maestra de baile: Carolina Chico
  • Música: Vivaldi revisado por Max Richter y Jorge Sarnago
  • Producción: LaMov Ballet S.L.U.
  • Lugar interpretación: sala y calle
  • Duración: 60´
  • Formato: 10/10

Comentario de

LaMov es una compañía fundada en 2008 cuyo último trabajo es Tempus fugit. Su director, Víctor Jiménez, tiene una larga trayectoria y esto es muy evidente en sus producciones. Fue miembro de la compañía de Víctor Ullate y se convirtió en bailarín solista. También ha sido solista en el ballet del Béjart de Lausanne y en el de la Ópera de Lyon y esto es muy evidente en la fuerza que ponen sus coreografías en pequeñas notabilidades.

En esta última composición los movimientos de los bailarines son ocasionalmente bruscos, a veces hasta extremos. Violentos pero de gran belleza, elegantes. Esta obra es un viaje apasionante. Son los pasos de la vida en escena y quiere representar lo que dejamos en el viaje. Es una reflexión sobre el paso del tiempo. Tempus fugit es una obra preciosa, interpretada por bailarines en estado de gracia y enfocada con la ayuda de la atractiva música de 'Las cuatro estaciones' de Vivaldi.

En esta interpretación hay gestos del ballet más académico. Pero también prosperidad en los movimientos. La bonita escenografía de Vanesa Hernández es también un péndulo y una iluminación delicada, fina, que marcan el ritmo del tiempo. En varias ocasiones parece estar pintando la escena con luces.

Los trajes son elegantes y coinciden en varias ocasiones con escenas y luces.



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