• Facebook
  • Twitter

"El alimento de las moscas"

Comparte este contenido
  • "El alimento de las moscas"
  • "El alimento de las moscas"

Se muestran aquí los añicos de un destino, los de un condenado de los que vemos tras la asepsia televisiva entre nubes de periodistas, escoltado por policías, esposado y con una prenda ocultando su cabeza, fugazmente, el tiempo de introducirse en el coche que lo saca del juzgado y de la actualidad periodística.

Buscando esa esencialidad hemos entrado en la soledad del “monstruo”, abriendo ese desgarro entre su instinto y su dolor, dando al escenario la dimensión de su consciencia, asomando al público en la profundidad de sus oscuridades, en esos abismos negros donde puede aparecer algún destello de luz en lo insondable de la locura, en la herida palpitante que abre toda poética.

“Aquí el tiempo no tiene reloj, no hay horas, ni semanas ni meses, no tiene ninguna orilla, es una extensión sin fondo que inunda todo.”

 

Ficha artística

  • Texto: Eusebio Calonge
  • Dirección y espacio escénico: Borja Ruiz
  • Interpretación: Arnau Marín
  • Ayudante de dirección: Núria Serra
  • Canto (voz en off): Yolanda Bustillo
  • Espacio sonoro: Roger Marín
  • Diseño de iluminación: David Alcorta (AAI)
  • Vestuario: Azegiñe Urigoitia
  • Fotografía: Aleix Marín
  • Cartel: Ane Pikaza
  • Diseño del dosier: Pol Marín
  • Construcción de la escenografía: Joseba Uríbarri y May Servicios para Espectáculos
  • Producción: Kabia Teatro y Teatre de l'Enjòlit
  • Duración: 60´
  • Formato: 6/5/4

Dossier

Comentario de

Acostumbrados como estamos a ver en televisión tantas noticias de crímenes, El alimento de las moscas, recientemente estrenada en el Teatro Arriaga, cambia el enfoque y muestra con toda su crudeza los despojos de un condenado por asesinato. El “monstruo”, en primera persona, transitando entre la locura y la poética, nos habla de su soledad, su instinto y su dolor.

A partir del texto de Eusebio Calonge, bajo la dirección de Borja Ruiz, con una escenografía versátil y minimalista, la soberbia interpretación de Arnau Marín da cuerpo a un trabajo unipersonal de gran fuerza que traslada al público al interior de la mente de un asesino y que se adentra en las oscuridades del género humano y los trastornos psiquiátricos.

Una experiencia dura, demoledora, oscura y, sin embargo, llena de belleza.


Kabia Teatro

Euskadi, bien comn